Autismo / TEA
Evaluación del trastorno del espectro autista (TEA)
Evaluación psiquiátrica de niños, adolescentes y adultos cuando existen dudas relacionadas con el desarrollo social, la comunicación, la flexibilidad o patrones de comportamiento compatibles con un trastorno del espectro autista.
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Información clínica
¿Qué es el TEA?
El trastorno del espectro autista es una condición del neurodesarrollo que puede afectar, en distintos grados, la comunicación e interacción social, la flexibilidad cognitiva y conductual y la forma de procesar determinados estímulos o intereses.
Existe una gran variabilidad entre personas, tanto en la forma de presentación como en las necesidades de apoyo y adaptación.
¿Cuándo puede ser recomendable realizar una evaluación?
En niños
Dificultades persistentes en interacción social y peculiaridades en el desarrollo de la comunicación
Juego o intereses muy restringidos y necesidad marcada de rutinas
Hipersensibilidad o hiposensibilidad sensorial y dificultades de adaptación
Problemas de regulación emocional o conductual
En adolescentes y adultos
Dificultades persistentes para comprender determinadas situaciones sociales
Agotamiento asociado a la interacción social y necesidad importante de predictibilidad
Intereses muy intensos y dificultades sensoriales
Historia de sentirse diferente o de haber tenido problemas sociales desde edades tempranas
Evaluación
¿Cómo se realiza la evaluación?
La evaluación del TEA requiere integrar la historia del desarrollo, el funcionamiento actual y la presencia de características compatibles desde etapas tempranas.
Dependiendo de la edad y de la complejidad del caso, puede ser necesario complementar la valoración psiquiátrica con información aportada por familiares, colegio u otros profesionales y, en determinados casos, con evaluación psicológica o neuropsicológica específica.
Valoración completa
TEA y otras condiciones
El TEA puede coexistir con otras condiciones como TDAH, ansiedad, depresión, trastornos del sueño, dificultades de aprendizaje o discapacidad intelectual.
En algunos pacientes, especialmente adolescentes y adultos, diferenciar entre TEA, TDAH, ansiedad social y otras condiciones puede requerir una evaluación clínica detallada.
Siguientes pasos
¿Qué ocurre después de la evaluación?
El objetivo no es únicamente establecer o descartar un diagnóstico, sino comprender las necesidades concretas de la persona y orientar las intervenciones que puedan resultar útiles.
Cuando sea necesario, puede recomendarse coordinación con psicología, terapia ocupacional, neuropsicología, logopedia, pediatría u otros profesionales.
¿Existen dudas sobre un posible trastorno del espectro autista?
Puedes solicitar una valoración psiquiátrica online para revisar el caso y determinar los siguientes pasos.
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